viernes, 27 de junio de 2014

Ingredientes, utensilios, consejos y receta: 5ª parte

La entrada de hoy va dedicada a los moldes.

Estos son tan variados como tipos de dulce hay.

La clasificación... pues no se muy bien cómo hacerla, pero allá voy. Lo intentaré, por lo menos.

En principio os diré que hay diversos materiales:


  • Silicona: La ventaja que tienen estos es evidente: al se tan flexible, permite un desmoldado muy fácil. En muchos casos no hace falta engrasarlo , pero es recomendable hacerlo para evitar posibles desgracias ( que se pegue y nos lo tengamos que comer directamente del molde). Particularmente no me gustan nada para cocer mis bizcochos o cocas, sin embargo lo utilizo siempre para recetas que  necesitan frío. Para estas, la silicona va genial.
  • Cerámica y cristal: Estos no son buenos conductores de calor. Pero como suelen se bajitos, no hay problema en utilizarlos.
  • Metálicos: Son los mejores conductores de calor. Los de aluminio mate distribuyen por igual el calor y la masa se cocina perfectamente tanto por los bordes, como en su interior. También hay, en el mercado, moldes de acero inoxidable o con revestimiento antiadherente ( suelen ser de color negro). No me gustan ninguno de los dos, ya que los negros se calientan muy rápido y queman los bordes, dejando crudo el centro; y los inoxidables, al ser brillantes, repelen el calor. Con lo que tardaría mucho más tiempo en cocerse el centro, y quedaría demasiado seco.

Conclusión: si no tenéis moldes, y os queréis hacer con un juego, apostad por los de aluminio mate. Si ya los tenéis, seguro que les habéis cogido el punto y no tendréis problemas con la cocción.

En segundo lugar hablaré de las formas, según lo que vayamos a cocinar.

- Molde para tartas: estos son bajitos, suelen tener el borde rizado y los hay desmontables: con el aro y la base por separado, para su fácil "desmoldado". Los materiales suelen ser aluminio o acero, con una película antiadherente. También los hay de una pieza, que pueden ser metálicos, pero también de cerámica o cristal (los hay de 24, 30, incluso de 10 cm, para tartaletas)







Molde de cerámica, para tartaletas, de 10 cm




Molde para tarta de metal, antiadherente y con el fondo desmontable




- Molde para bizcocho: Como ya sabéis, hay varios tipos de bizcocho, y por tanto tenemos varios tipos de moldes.
- Redondo, con bordes rectos y de una altura de 10 cm. Se suelen usar para bizcochos grasos. Para los pasteles de capas o "layer cakes", se cuece el bizcocho en este molde y luego se divide en las capas necesarias.

Molde para "layer cake" de aluminio mate. Hay desde 10 cm hasta 35cm de diámetro


-  Redondo, con bordes rectos y una altura de 5 cm. Para los pasteles de capas, se cuecen las capas por separado. Una de las ventajas es que tardan menos en cocerse. La desventaja es que si el horno es pequeño, muchas veces no caben tantos moldes y además el gasto es mayor. Los hay también desmontables: con broche ( que hace que el aro expanda y sea más fácil de desmoldar), con la base ligeramente superior al tamaño del borde inferior del aro (para que encaje y la masa no se salga)

Molde de metal, antiaherente, aro desmontable con broche de 24 cm


- Cuadrado o rectangular con borde rectos. Los hay también de 10, estos los uso para las "cocas bobas" o de almendra, o de  5 cm de altura, ideales para hacer brownie.

Molde en metal  de 20x20 cm


-  Redondo con borde oblícuo. Se suele usar en bizcochos tipo esponja.

Molde de aluminio con borde oblícuo y fondo desmontable


- Tipo "corona" o "bundt cake". Su principal característica es que tienen un agujero en el centro. Pueden tener las paredes lisas o bien presentar alguna forma. Los hay de diferentes alturas, también.

 Molde para "bundt cake"con bordes decorados

Molde para "bundt cake" con borde decorado, más alto y estrecho





- Para "Angel Food". Es similar al de corona, pero tiene unas patitas para el enfriado ( ya que este bizcocho debe enfriarse boca abajo).

Molde especial "Angel food" o  para chiffon


- Para "plum cake". Este tiene forma rectangular. Se utilizan también para hacer "pan de Calatrava" o "pudding". Con esta misma forma, pero más alto y con las aristas más marcadas, se utiliza para hacer pan de molde.

Molde para "plum cake" de metal

De silicona, de diferentes formas y texturas




- Molde para cupcakes o magdalenas:  Los hay de dos tamaño,  normal y  mini. Se puede utilizar directamente, engrasando los moldes, o bien utilizar cápsulas de papel. Los hay de metal y silicona.

Moldes para cupcakes en metal normal para 12u, y mini para 24u; y en silicona para 6u


- Molde para bombones:  Los hay de plástico, de silicona, metálicos. Hay de diversas formas: corazón, redondos. forma de mini tableta de chocolate, de cono...

Moldes para bombones en plástico y silicona


- Molde para fondant: Suelen ser de silicona y hay una gran variedad de formas y tamaños: flores, hojas, botones, números, caras, tantos que no podemos ni imaginarlo. Además no sólo hay para dar forma, sino para dar texturas.

Diversos moldes para fondant o pasta de azúcar


- Molde para conos y canutillos: Estos se utilizan para dar estas formas a la masa. Esta se pone alrededor de dicho molde, se fríe o se hornea y luego, la masa  una vez cocida y fría, se rellena.

Molde  para conos


- Molde para rosas y buñuelos: Se utilizan para freír la masa, dándole forma de flor o rosquilla, respectivamente.


Molde nº 1-  buñolera doble; molde nº 2 - para hacer rosas


- Flaneras: Estos, como su nombre indica son para hacer flanes. Los hay de pequeño tamaño, con borde recto y con borde rizado. También los podemos encontrar de gran tamaño, con forma rizada y lisa. Además los hay con tapa, para una mejor cocción y que no penetre el agua del baño María.

Flanera individual, con borde rizado


Ramequín
- Ramequín:  Aunque  su nombre no os suene nada, seguro que lo tenéis en casa. Es un recipiente de reducido tamaño, unos 7 cm de diámetro, con bordes altos, y que suele ser de porcelana. se utiliza para cocer pasteles individuales, mini suflés...etc



No se si me dejo algo por el camino. Si es así, prometo hacer otra entrada con los olvidados.

Una nota a tener en cuenta: tan importante es una buena receta, como el molde utilizado para hacerla. Me refiero a que debe ajustarse a las medidas adecuadas. Si no disponemos de la receta adecuada a la medida del molde es mejor que os abstengáis de hacerla, o adaptéis la receta al tamaño del molde. Si la masa excede de la mitad de la altura o no llega ni siquiera a un cuarto de la misma, os aseguro que tendréis problemas en el desarrollo del bizcocho. Cuando hay poca masa y las paredes son  muy altas, es difícil que el calor llegue hasta la superficie , pues hace de pantalla; por el contrario, si hay masa en exceso, puede ser que esta rebose, o tarde tanto en cocerse el centro, que se queme por abajo y los lados y quede incomible.




Como os habréis dado cuenta, llevo bastantes meses en silencio. No,  no  he pensado en abandonar. Lo que ocurre es que debido a mi dolencia en la rodilla, he tenido que trasladarme a otra casa. Antes vivía en un segundo-tercero sin ascensor, y el médico me recomendó que me fuera a vivir a un piso con ascensor: y eso es lo que he hecho(fue una larga mudanza de dos meses).

Ha sido muy duro, pero ha merecido la pena, de hecho, dejé de lado  mi cumpleaños para festejarlo en nuestro nuevo hogar y así he aunado dos celebraciones: mi cumpleaños y la inauguración de la nueva casa.

Dicen que cuando una puerta se cierra, otra se abre... pues literalmente es lo que he hecho. He cerrado una puerta a mi pasado y he abierto una nueva puerta hacia un dulce futuro que, espero, compartir con vosotros.

Pensaréis que me he llevado el horno a cuestas... pues no. He tirado la casa por la ventana y me he comprado un horno nuevo. Este eléctrico (sí, por fin), con su luz y todo, para poder ver bien lo que se cuece.... Después de todas las visicitudes  con el anterior, me dio un poco de penilla, le cogí cariño y todo, pero he creído conveniente empezar desde cero mi relación repostera: casa nueva, horno nuevo... y como anteriormente comenté celebré mi cumpleaños y la inauguración de la casa con mi 3er. Merendola Anual ( o Fiesta de la Insulina, como he pasado a llamarla).






Esta es parte de la orgía gastronómica... por la noche tuvimos un "segundo round" salado, mientras veíamos el Festival de Eurovisión.


Bueno, esto se va alargando y parece que no hay receta..........si, sí que la hay, y está sacada de uno de mis regalos. Mis sobrinos ( en realidad fueron mis cuñados), me ragalaron unos pendientes preciosos y además un libro de repostería (soy muy fácil de complacer). Y he encontrado una receta que está de vicio!!!!!. Y como ha sido el cumpleaños de mi mami, fueron el postre perfect

Así que sacad vuestros ramequines, y si no los tenéis,  comprad unos porque los necesitaréis para preparar estos deliciosos


SOUFFLÉS DE NUTELLA
Basada en  el libro "NUTELLA. Las 30 mejores recetas"

Ingredientes para 6 personas: (aunque realmente salen unas 10)
- 200 gr de NUTELLA
- 6 huevos
- 40 gr de Maizena
- 110 gr de azúcar glas y un poco más para otros menesteres
- 1 cta de vainilla
- mantequilla para engrasar los moldes

Elaboración:

Precalentamos el horno a 220º
Untamos los moldes con la mantequilla y espolvoreamos con azúcar glas
Derretimos la Nutella al baño María



Separamos las claras de las yemas

Batimos un poco las yemas y añadimos la Nutella derretida y la vainilla.



Mezclamos bien hasta que se integren



Tamizamos la Maizena y 60 gr de azúcar glas y lo incorporamos. Yo lo he pesado y con un colador lo he tamizado, directamente, sobre la mezcla.



Montamos las claras a punto de nieve



 Y añadimos 50 gr de azúcar. Lo batimos bien hasta integralo.




Incorporamos nuestro merengue a la mezcla anterior, sin batir demasiado. Mejor si lo hacéis con una espátula.



Llenamos los moldes hasta, casi, el borde  (para hacerlo, os podéis ayudar de una manga pastelera, sin boquilla, aunque yo lo he hecho con un cucharón), y horneamos de 10 a 15 minutos.

Los sacamos del horno, los espolvoreamos con un poco de azúcar glas y nos los zampamos en un pis-pás



Hay que tomarlos recién hechos, pero sin llegar a abrasarse.

Es sencillísimo y están para repetir!!!!


Mi consejo es que se horneen mientras se come o se cena, si lo queréis como postre.



Por cierto... tengo otra cosa que contaros!!!!!!!!... Pero esta me la guardo para una nueva entrada.




Hasta el próximo dulce, y....

Bon profit!!!

P.d. prometo no tardar tanto en escribir!!!!


domingo, 16 de marzo de 2014

Ingredientes, utensilios, consejos y receta. 4ª parte

Hoy hablaré de los tipos de bizcocho. A veces nos surgen dudas a la hora de "llamar"  al bizcocho  que acabamos de preparar. Puede que la diferencia sea un simple ingrediente, a veces la técnica empleada: su nombre: bizcocho, y su apellido: .... a continuación lo averiguaréis.

Básicamente hay dos grandes grupos:


  • Los Bizcochos grasos. - Estos se denominan así por contener una gran cantidad  de mantequilla, margarina o aceite. Entre los más comunes destaca el pound cake, o "cuatro cuartos", que es como   " la madre del cordero" de este tipo de bizcochos. Este se denomina así por el equilibrio en la proporción de sus ingredientes: 1/4 de mantequilla, 1/4 de harina, 1/4 de azúcar y 1/4 de huevos (la equivalencia en su peso, claro). Este tipo de bizcocho admite lo que queramos añadir :  fruta, especias, cacao, nata.  La ligereza de este bizcocho se debe al batido de la grasa con el azúcar. Esta técnica es lo que lo hace característico: el "cremar" la mantequilla (lo vimos en el anterior post).  Es tan jugoso, por él mismo, que no necesita ser bañado en almíbar, tan sólo con el relleno y /o cobertura, suele ser suficiente. Suele conservarse bien, un par de días, bien envuelto con film y en un recipiente hermético. Al llevar tanta grasa, se mantiene tierno.



  • Los Bizcochos tipo esponja. - Estos deben su ligereza y esponjosidad al batido de los huevos. Esta es la característica principal. Se separan las claras de las yemas y se montan a punto de nieve.  No contienen  impulsores o levaduras, aunque en algunos casos es necesario (cuando montamos los huevos a mano); además no suelen llevar grasas, y si la llevan, en una cantidad muy pequeña. Estos bizcochos suelen "calarse" con almíbar para dar más sabor y jugosidad.  Según sus ingredientes, hay diferentes tipos:

-El Angel Food. Está hecho sólo con las claras, lo que le da un característico color pálido y un sabor de lo más delicado. Su textura es tan etérea como una nube.  De ahí su nombre (comida de ángeles).
- El chiffon. Este bizcocho lo inventó un estadounidense en los años ´20. Este contiene aceite, en lugar de mantequilla, que era lo habitual.
- La genovesa. Este tipo de bizcocho contiene mantequilla. Además ha de bañarse en almíbar, para adquirir mejor textura y sabor. Resulta delicioso y suele utilizarse para hacer los Layer Cakes o "tarta de capas".
- el biscuit de Saboya. Su nombre se debe, como no, a la región de donde es originario.  Este no contiene nada de mantequilla o aceite, pero lleva más huevo que los anteriores. Este lo utilizo, principalmente para los brazos de gitano o "bizcochos enrollados", aunque también es una opción, más ligera, para las tartas de capas.


He de hacer una mención especial a la denominación "bizcocho". Este se llama así porque antiguamente, cuando se cocía una masa, se sacaba del horno, se dejaba templar y se volvía a meter en el horno para darle más firmeza. Se cocía dos veces, o sea, "bi-cocho", de ahí bizcocho.


La receta de hoy es una que siempre he querido hacer, pero no disponía de molde para ello, hasta que no he podido resistirme y me he hecho un auto-regalo de cumpleaños anticipado.



Angel food cake (o Bizcocho de claras, de toda la vida)

Necesitas:  una batidora eléctrica, una espátula y un molde especial para este tipo de bizcocho (que es de 18 cm de diámetro, alto y con un agujero en el centro)

Ingredientes:

- 9 claras de huevo
- 200 gr de azúcar glas tamizado
- 90 gr de harina tamizada
- una pizca de sal
- 1 cta. de cremor tártaro ( si no lo tenéis, no pasa nada, es un estabilizador de claras; ayuda a que no se bajen)
- 1 cta de vainilla en pasta, o extracto

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180ºC.
Ponemos las claras en un recipiente bien limpio y seco.
Añadimos el cremor tártaro, en el caso de tenerlo, y una pizquita de sal.
Montamos las claras a punto de nieve con la varilla eléctrica. Si tenéis un robot como yo, a velocidad media.



Una vez bien montadas, añadimos la vainilla y el azúcar glas, poco a poco ( a cucharadas)



Cuando hayamos añadido todo el azúcar, y el merengue forme picos, ya está listo. Podemos para de batir.



Ponemos la harina tamizada sobre el merengue, y con una espátula mezclamos bien, suavemente, con movimientos envolventes, hasta integrarla toda.




Vertemos la masa en el molde ( llenarlo hasta casi el borde). Aplanamos la superficie con la espátula y horneamos durante 35 minutos aproximadamente.


Pasado ese tiempo, comprobamos con un palito que esté cocido.



Una vez fuera del horno, lo volteamos y dejamos enfriar  boca abajo, apoyado en sus patitas.



Este tipo de bizcochos ha de enfriarse así, porque de otra forma podría bajarse.
También es importante que sepáis que no es bueno engrasar los moldes ya que no subirían de la forma adecuada. No hay que prepararlos.


Pasada una hora, más o menos, ya estará frió. Ya podemos desmoldarlo: para ello usad una espátula o cuchillo pegadito al molde, no al bizcocho, para separarlo.



Lo pasamos al plato, donde queramos presentarlo, y con ayuda de un colador, espolvoreamos azúcar glas.



Está francamente delicioso. Es muy suave, tierno y esponjoso. Y es muy ligero: no tiene colesterol, porque no lleva yemas ni nada de grasa, pero no os lo zampéis de una sentada, que nos conocemos!



Es ideal para el desayuno y la merienda.

Hasta el próximo dulce y...

Bon profit!!





P.d. La información  que os he ofrecido la he sacado , principalmente, del libro "La Biblia de los Pasteles" de Rose Levy Beranbaum, que me trajeron los Reyes Magos hace tres o cuatro años.

viernes, 7 de marzo de 2014

Ingredientes, utensilios, consejos y receta. 3ª Parte

La entrada de hoy va dedicada a la vainilla.

La vainilla es una especia que se extrae de una variedad de orquídea. Su nombre se debe de la forma de la "vaina" de una espada. Procede del continente americano  y se cultiva en las zonas tropicales. Si queréis saber un poco más,  seguid este enlace.

La vainilla, como  el azafrán es una de las especias más caras del mundo y su uso no sólo está destinado  a la cocina, también a la cosmética y perfumería.


La vainilla se presenta en el mercado "reposteril" de diferentes formas:

  • Azúcar vainillado - Este se obtiene de mezclar azúcar blanco y semillas de la vaina de vainilla, aunque en muchas ocasiones, se trata  de  azúcar mezclado  con vainilina, que es  la " vainilla sintética". Si usáis este tipo, debéis tener en cuenta la cantidad de este para quitarlo del azúcar normal, si no, el resultado puede ser demasiado dulce.

Este, que es el más fácil de encontrar en cualquier supermercado, es el azúcar  con vainilina

  • Extracto de vainilla - Este se obtiene de la maceración de las vainas de la vainilla en un alcohol de alta graduación. Se usa en helados, masas, cremas... y se suele poner 1 cta por 200 gr de harina, más o menos. Es importante que no lo confundáis con el "aroma de vainilla", que es químico


Este es el aroma de vainilla, es más líquido que el extracto y un tono más claro.  Es la solución económica, aunque con un poquito más, el sabor es mucho mejor.

  • Vainilla en pasta: - Esta es un compuesto de extracto de vainilla y semillas de vainilla. Es más espesa que el extracto porque suele contener un aglutinante ( goma  tragacanto, pero no os asustéis por eso, que se trata de una sustancia natural). Esta es la que más me gusta:  por su sabor y porque se ven las semillas en el bizcocho y en  las cremas, y le da un "toque". Esta tiene los mismos usos que la anterior.

Esta es la que uso habitualmente, porque aporta un sabor, aroma y aspecto inigualable.

  • Las vainas, propiamente: - Para su uso hay que abrirlas y rasparlas para sacar las semillas. Esta se puede usar para hacer natillas, crema pastelera, "leche preparada", o bien para hacer nuestro propio azúcar vainillado.


Actualmente es fácil conseguir cualquier tipo de vainilla, pero os aconsejo que siempre uséis extractos  o pastas de la más alta calidad. La diferencia es abismal en cuanto al sabor y, aunque el precio es elevado, merece la pena  gastar un poquito más porque se usa muy poca cantidad y dura muchísimo.


La receta de hoy contiene las semillas de la vainilla.



Panna cotta (o flan italiano)

Necesitáis:  un cazo, un bol pequeño, una fuente bastante grande  y unos vasitos o cuencos, o flaneras.

(Yo he hecho la mitad de la receta, así que he dividido entre dos los ingredientes)

Ingredientes:

  • 500 ml de nata para montar
  • 300 ml de leche
  • 50 gr de azúcar glas
  • 5 hojas de gelatina neutra(¡por fín la voy a utilizar! La compré y la guardé hace un siglo"por si.....".)
  • 1 vaina de vainilla
  • agua fría

Elaboración:

En el bol  pequeño ponemos las hojas de gelatina y las cubrimos con el agua fría para que se hidraten



En el cazo ponemos a calentar, al mínimo,  la nata y la leche y añadimos el azúcar glas.



Abrimos la vaina y raspamos las semillas con un cuchillo y las añadimos al cazo.



Removemos sin para para que no se pegue. Podemos subir el fuego al máximo.



Cuando rompa a hervir, sacamos las hojas de gelatina ( que estarán blanditas), las escurrimos bien, y las añadimos al cazo.



Mezclamos bien hasta que estas se disuelvan y lo retiramos del fuego.



Ahora hay que esperar a que se enfríe para poder meterlo en el frigorífico, así que os recomiendo ponerlo en una fuente para que se enfríe antes.



Una vez frío lo removemos bien, para que se repartan las semillas de vainilla, lo colamos y  lo pasamos a los moldes individuales, los tapamos con film y lo dejamos en el frigo, como mínimo de 5 a 6 horas.



Podéis usar las típicas flaneras lisas y luego los desmoldáis para servir, pero a mi me gustan estos vasitos.



Personalmente no me gusta, pero a mi hermano le chifla este postre y hace tiempo que viene dándome la tabarra con que se lo haga ... et voilà.



No se si os habéis dado cuenta que sólo hemos utilizado las semillas. La vaina, por favor, no la tiréis. La podéis utilizar de diferentes formas:

- la ponéis en un bote y la cubrís con azúcar. Luego este lo podéis usar para preparar cualquier postre o, bien, para endulzaros el café con un delicioso aroma de vainilla, por ejemplo.


- cuando os calentéis la leche del desayuno, ponéis un trocito y luego la coláis ( os dará un sabor magnífico)


- cuando hagáis te, podéis poner en la tetera las hojas de te y un trocito de vaina y así la infusión se aromatizará


Las posibilidades son infinitas, sólo tenéis que dejaros llevar....



Hasta el próximo dulce y ...

Bon profit!!

10-03-2014- P.d.: Mi hermano se la llevó toda, se la comió toda, le encantó y me ha dicho que para la próxima quiere los vasitos de 1kg...jajjajjjajja.