lunes, 15 de diciembre de 2014

El otoño...

El otoño es esa estación que quieres que pase rápido porque la Navidad es inminente.
El otoño...
El otoño es esa estación en la que nuestros relojes nos vuelven locos con sus cambios de hora.
El otoño...
El otoño es esa estación que a (casi) nadie gusta, porque los días se hacen cortos, cortos, cortos...
El otoño...
Sin embargo, para mí el otoño es esa maravillosa estación que viste nuestros bosques con mil y un colores, que cubre los caminos de alfombras caducifolias y atesta de ricos frutos a los árboles.



El otoño tiñe de naranja los huertos mediterráneos y así podemos disfrutar, de nuevo, de ricas naranjas y mandarinas




¿Quién no has sido seducido por el embriagador aroma del azahar en un huerto de naranjos?
¿Quién ha podido resistirse a coger una naranja y comerla a bocado limpio, en el campo, cual fruto prohibido en el Eden?



Las naranjas no sólo son una maravillosa fuente de vitamina C, gran aliada contra los resfriados, sino que nos aportan fibra, minerales y otras vitaminas, indispensables para el buen funcionamiento de nuestro organismo.



Además están riquísimas de cualquier forma: en zumo, a gajos, en postres... Postres: ahí es donde quería ir  a parar...y seguro que vosotros también. La naranja se encuentra en multitud de dulces: en bizcochos, galletas, rollitos, tartas, y además si lo combináis con otros sabores, como el chocolate, os sorprenderá gratamente.

En este caso voy a hacer un pastel que hace tiempo tenía en mi lista de "pendientes" y hasta ahora no había encontrado la ocasión. Realmente lo descubrí en un "kebab", en Guardamar. Después de cenar, nos obsequiaron con un trozo de este rico pastel y nos encantó. Cuando descubrí la receta en uno de mis libros de repostería casi de me un patatús, y después de haber probado el resultado, os puedo asegurar que permanecerá en mi lista de indispensables.


PASTEL DE NARANJA LIBANÉS

Del libro" Repostería casera" de Casa del Libro


INGREDIENTES:
- 2 naranjas grandes o 3 medianas
- 250 gr de azúcar
- 250 gr de almendra molida
- 6 huevos (yo utilizo  camperos, que son mejores)
- 1 cta de levadura química
- mantequilla y harina

UTENSILIOS:
1 molde desmontable con broche de 22-23 cm, un bol, una olla, una picadora eléctrica, y unas varillas manuales

ELABORACIÓN:


Pelad y poned las naranjas en una olla a hervir durante dos horas (poned bastante agua, ya que se consumirá prácticamente toda).



Aprovechad todo este tiempo para relajaros, si podéis  leed un buen libro,  yo acabo de terminar El Origen perdido, de Matilde Asensi. Y ahora retomaré el cómic de Peter Pan.


Pasado este tiempo, sacad las naranjas, quitad las pepitas y triturar en la picadora. Quedará como un puré



Precalentad el horno a 175ºC

Untad con mantequilla el molde y enharinad



En el bol batimos bien los huevos



Añadimos el azúcar y lo integramos bien



Añadimos el puré de naranjas




Añadimos la almendra y mezclamos hasta que se incorpore totalmente



Y por último añadimos la levadura



Vertemos en el molde y cocemos durante 1h, aproximadamente, hasta que esté dorada la superficie y al pincharla con un palito, este, salga limpio.



Dejad enfriar en el molde, y cuando ya esté fría, desmoldadla  y a zampársela, pero no de una sentada, ¡que nos conocemos!




Tal cual está muy buena, pero creo que en otra ocasión voy a hacer alguna que otra variación, pues creo que un toque de canela o anís puede combinar bien.



Hacedla y os sorprenderá.



Hasta el próximo dulce y....

Bon profit!



viernes, 27 de junio de 2014

Ingredientes, utensilios, consejos y receta: 5ª parte

La entrada de hoy va dedicada a los moldes.

Estos son tan variados como tipos de dulce hay.

La clasificación... pues no se muy bien cómo hacerla, pero allá voy. Lo intentaré, por lo menos.

En principio os diré que hay diversos materiales:


  • Silicona: La ventaja que tienen estos es evidente: al se tan flexible, permite un desmoldado muy fácil. En muchos casos no hace falta engrasarlo , pero es recomendable hacerlo para evitar posibles desgracias ( que se pegue y nos lo tengamos que comer directamente del molde). Particularmente no me gustan nada para cocer mis bizcochos o cocas, sin embargo lo utilizo siempre para recetas que  necesitan frío. Para estas, la silicona va genial.
  • Cerámica y cristal: Estos no son buenos conductores de calor. Pero como suelen se bajitos, no hay problema en utilizarlos.
  • Metálicos: Son los mejores conductores de calor. Los de aluminio mate distribuyen por igual el calor y la masa se cocina perfectamente tanto por los bordes, como en su interior. También hay, en el mercado, moldes de acero inoxidable o con revestimiento antiadherente ( suelen ser de color negro). No me gustan ninguno de los dos, ya que los negros se calientan muy rápido y queman los bordes, dejando crudo el centro; y los inoxidables, al ser brillantes, repelen el calor. Con lo que tardaría mucho más tiempo en cocerse el centro, y quedaría demasiado seco.

Conclusión: si no tenéis moldes, y os queréis hacer con un juego, apostad por los de aluminio mate. Si ya los tenéis, seguro que les habéis cogido el punto y no tendréis problemas con la cocción.

En segundo lugar hablaré de las formas, según lo que vayamos a cocinar.

- Molde para tartas: estos son bajitos, suelen tener el borde rizado y los hay desmontables: con el aro y la base por separado, para su fácil "desmoldado". Los materiales suelen ser aluminio o acero, con una película antiadherente. También los hay de una pieza, que pueden ser metálicos, pero también de cerámica o cristal (los hay de 24, 30, incluso de 10 cm, para tartaletas)







Molde de cerámica, para tartaletas, de 10 cm




Molde para tarta de metal, antiadherente y con el fondo desmontable




- Molde para bizcocho: Como ya sabéis, hay varios tipos de bizcocho, y por tanto tenemos varios tipos de moldes.
- Redondo, con bordes rectos y de una altura de 10 cm. Se suelen usar para bizcochos grasos. Para los pasteles de capas o "layer cakes", se cuece el bizcocho en este molde y luego se divide en las capas necesarias.

Molde para "layer cake" de aluminio mate. Hay desde 10 cm hasta 35cm de diámetro


-  Redondo, con bordes rectos y una altura de 5 cm. Para los pasteles de capas, se cuecen las capas por separado. Una de las ventajas es que tardan menos en cocerse. La desventaja es que si el horno es pequeño, muchas veces no caben tantos moldes y además el gasto es mayor. Los hay también desmontables: con broche ( que hace que el aro expanda y sea más fácil de desmoldar), con la base ligeramente superior al tamaño del borde inferior del aro (para que encaje y la masa no se salga)

Molde de metal, antiaherente, aro desmontable con broche de 24 cm


- Cuadrado o rectangular con borde rectos. Los hay también de 10, estos los uso para las "cocas bobas" o de almendra, o de  5 cm de altura, ideales para hacer brownie.

Molde en metal  de 20x20 cm


-  Redondo con borde oblícuo. Se suele usar en bizcochos tipo esponja.

Molde de aluminio con borde oblícuo y fondo desmontable


- Tipo "corona" o "bundt cake". Su principal característica es que tienen un agujero en el centro. Pueden tener las paredes lisas o bien presentar alguna forma. Los hay de diferentes alturas, también.

 Molde para "bundt cake"con bordes decorados

Molde para "bundt cake" con borde decorado, más alto y estrecho





- Para "Angel Food". Es similar al de corona, pero tiene unas patitas para el enfriado ( ya que este bizcocho debe enfriarse boca abajo).

Molde especial "Angel food" o  para chiffon


- Para "plum cake". Este tiene forma rectangular. Se utilizan también para hacer "pan de Calatrava" o "pudding". Con esta misma forma, pero más alto y con las aristas más marcadas, se utiliza para hacer pan de molde.

Molde para "plum cake" de metal

De silicona, de diferentes formas y texturas




- Molde para cupcakes o magdalenas:  Los hay de dos tamaño,  normal y  mini. Se puede utilizar directamente, engrasando los moldes, o bien utilizar cápsulas de papel. Los hay de metal y silicona.

Moldes para cupcakes en metal normal para 12u, y mini para 24u; y en silicona para 6u


- Molde para bombones:  Los hay de plástico, de silicona, metálicos. Hay de diversas formas: corazón, redondos. forma de mini tableta de chocolate, de cono...

Moldes para bombones en plástico y silicona


- Molde para fondant: Suelen ser de silicona y hay una gran variedad de formas y tamaños: flores, hojas, botones, números, caras, tantos que no podemos ni imaginarlo. Además no sólo hay para dar forma, sino para dar texturas.

Diversos moldes para fondant o pasta de azúcar


- Molde para conos y canutillos: Estos se utilizan para dar estas formas a la masa. Esta se pone alrededor de dicho molde, se fríe o se hornea y luego, la masa  una vez cocida y fría, se rellena.

Molde  para conos


- Molde para rosas y buñuelos: Se utilizan para freír la masa, dándole forma de flor o rosquilla, respectivamente.


Molde nº 1-  buñolera doble; molde nº 2 - para hacer rosas


- Flaneras: Estos, como su nombre indica son para hacer flanes. Los hay de pequeño tamaño, con borde recto y con borde rizado. También los podemos encontrar de gran tamaño, con forma rizada y lisa. Además los hay con tapa, para una mejor cocción y que no penetre el agua del baño María.

Flanera individual, con borde rizado


Ramequín
- Ramequín:  Aunque  su nombre no os suene nada, seguro que lo tenéis en casa. Es un recipiente de reducido tamaño, unos 7 cm de diámetro, con bordes altos, y que suele ser de porcelana. se utiliza para cocer pasteles individuales, mini suflés...etc



No se si me dejo algo por el camino. Si es así, prometo hacer otra entrada con los olvidados.

Una nota a tener en cuenta: tan importante es una buena receta, como el molde utilizado para hacerla. Me refiero a que debe ajustarse a las medidas adecuadas. Si no disponemos de la receta adecuada a la medida del molde es mejor que os abstengáis de hacerla, o adaptéis la receta al tamaño del molde. Si la masa excede de la mitad de la altura o no llega ni siquiera a un cuarto de la misma, os aseguro que tendréis problemas en el desarrollo del bizcocho. Cuando hay poca masa y las paredes son  muy altas, es difícil que el calor llegue hasta la superficie , pues hace de pantalla; por el contrario, si hay masa en exceso, puede ser que esta rebose, o tarde tanto en cocerse el centro, que se queme por abajo y los lados y quede incomible.




Como os habréis dado cuenta, llevo bastantes meses en silencio. No,  no  he pensado en abandonar. Lo que ocurre es que debido a mi dolencia en la rodilla, he tenido que trasladarme a otra casa. Antes vivía en un segundo-tercero sin ascensor, y el médico me recomendó que me fuera a vivir a un piso con ascensor: y eso es lo que he hecho(fue una larga mudanza de dos meses).

Ha sido muy duro, pero ha merecido la pena, de hecho, dejé de lado  mi cumpleaños para festejarlo en nuestro nuevo hogar y así he aunado dos celebraciones: mi cumpleaños y la inauguración de la nueva casa.

Dicen que cuando una puerta se cierra, otra se abre... pues literalmente es lo que he hecho. He cerrado una puerta a mi pasado y he abierto una nueva puerta hacia un dulce futuro que, espero, compartir con vosotros.

Pensaréis que me he llevado el horno a cuestas... pues no. He tirado la casa por la ventana y me he comprado un horno nuevo. Este eléctrico (sí, por fin), con su luz y todo, para poder ver bien lo que se cuece.... Después de todas las visicitudes  con el anterior, me dio un poco de penilla, le cogí cariño y todo, pero he creído conveniente empezar desde cero mi relación repostera: casa nueva, horno nuevo... y como anteriormente comenté celebré mi cumpleaños y la inauguración de la casa con mi 3er. Merendola Anual ( o Fiesta de la Insulina, como he pasado a llamarla).






Esta es parte de la orgía gastronómica... por la noche tuvimos un "segundo round" salado, mientras veíamos el Festival de Eurovisión.


Bueno, esto se va alargando y parece que no hay receta..........si, sí que la hay, y está sacada de uno de mis regalos. Mis sobrinos ( en realidad fueron mis cuñados), me ragalaron unos pendientes preciosos y además un libro de repostería (soy muy fácil de complacer). Y he encontrado una receta que está de vicio!!!!!. Y como ha sido el cumpleaños de mi mami, fueron el postre perfect

Así que sacad vuestros ramequines, y si no los tenéis,  comprad unos porque los necesitaréis para preparar estos deliciosos


SOUFFLÉS DE NUTELLA
Basada en  el libro "NUTELLA. Las 30 mejores recetas"

Ingredientes para 6 personas: (aunque realmente salen unas 10)
- 200 gr de NUTELLA
- 6 huevos
- 40 gr de Maizena
- 110 gr de azúcar glas y un poco más para otros menesteres
- 1 cta de vainilla
- mantequilla para engrasar los moldes

Elaboración:

Precalentamos el horno a 220º
Untamos los moldes con la mantequilla y espolvoreamos con azúcar glas
Derretimos la Nutella al baño María



Separamos las claras de las yemas

Batimos un poco las yemas y añadimos la Nutella derretida y la vainilla.



Mezclamos bien hasta que se integren



Tamizamos la Maizena y 60 gr de azúcar glas y lo incorporamos. Yo lo he pesado y con un colador lo he tamizado, directamente, sobre la mezcla.



Montamos las claras a punto de nieve



 Y añadimos 50 gr de azúcar. Lo batimos bien hasta integralo.




Incorporamos nuestro merengue a la mezcla anterior, sin batir demasiado. Mejor si lo hacéis con una espátula.



Llenamos los moldes hasta, casi, el borde  (para hacerlo, os podéis ayudar de una manga pastelera, sin boquilla, aunque yo lo he hecho con un cucharón), y horneamos de 10 a 15 minutos.

Los sacamos del horno, los espolvoreamos con un poco de azúcar glas y nos los zampamos en un pis-pás



Hay que tomarlos recién hechos, pero sin llegar a abrasarse.

Es sencillísimo y están para repetir!!!!


Mi consejo es que se horneen mientras se come o se cena, si lo queréis como postre.



Por cierto... tengo otra cosa que contaros!!!!!!!!... Pero esta me la guardo para una nueva entrada.




Hasta el próximo dulce, y....

Bon profit!!!

P.d. prometo no tardar tanto en escribir!!!!


domingo, 16 de marzo de 2014

Ingredientes, utensilios, consejos y receta. 4ª parte

Hoy hablaré de los tipos de bizcocho. A veces nos surgen dudas a la hora de "llamar"  al bizcocho  que acabamos de preparar. Puede que la diferencia sea un simple ingrediente, a veces la técnica empleada: su nombre: bizcocho, y su apellido: .... a continuación lo averiguaréis.

Básicamente hay dos grandes grupos:


  • Los Bizcochos grasos. - Estos se denominan así por contener una gran cantidad  de mantequilla, margarina o aceite. Entre los más comunes destaca el pound cake, o "cuatro cuartos", que es como   " la madre del cordero" de este tipo de bizcochos. Este se denomina así por el equilibrio en la proporción de sus ingredientes: 1/4 de mantequilla, 1/4 de harina, 1/4 de azúcar y 1/4 de huevos (la equivalencia en su peso, claro). Este tipo de bizcocho admite lo que queramos añadir :  fruta, especias, cacao, nata.  La ligereza de este bizcocho se debe al batido de la grasa con el azúcar. Esta técnica es lo que lo hace característico: el "cremar" la mantequilla (lo vimos en el anterior post).  Es tan jugoso, por él mismo, que no necesita ser bañado en almíbar, tan sólo con el relleno y /o cobertura, suele ser suficiente. Suele conservarse bien, un par de días, bien envuelto con film y en un recipiente hermético. Al llevar tanta grasa, se mantiene tierno.



  • Los Bizcochos tipo esponja. - Estos deben su ligereza y esponjosidad al batido de los huevos. Esta es la característica principal. Se separan las claras de las yemas y se montan a punto de nieve.  No contienen  impulsores o levaduras, aunque en algunos casos es necesario (cuando montamos los huevos a mano); además no suelen llevar grasas, y si la llevan, en una cantidad muy pequeña. Estos bizcochos suelen "calarse" con almíbar para dar más sabor y jugosidad.  Según sus ingredientes, hay diferentes tipos:

-El Angel Food. Está hecho sólo con las claras, lo que le da un característico color pálido y un sabor de lo más delicado. Su textura es tan etérea como una nube.  De ahí su nombre (comida de ángeles).
- El chiffon. Este bizcocho lo inventó un estadounidense en los años ´20. Este contiene aceite, en lugar de mantequilla, que era lo habitual.
- La genovesa. Este tipo de bizcocho contiene mantequilla. Además ha de bañarse en almíbar, para adquirir mejor textura y sabor. Resulta delicioso y suele utilizarse para hacer los Layer Cakes o "tarta de capas".
- el biscuit de Saboya. Su nombre se debe, como no, a la región de donde es originario.  Este no contiene nada de mantequilla o aceite, pero lleva más huevo que los anteriores. Este lo utilizo, principalmente para los brazos de gitano o "bizcochos enrollados", aunque también es una opción, más ligera, para las tartas de capas.


He de hacer una mención especial a la denominación "bizcocho". Este se llama así porque antiguamente, cuando se cocía una masa, se sacaba del horno, se dejaba templar y se volvía a meter en el horno para darle más firmeza. Se cocía dos veces, o sea, "bi-cocho", de ahí bizcocho.


La receta de hoy es una que siempre he querido hacer, pero no disponía de molde para ello, hasta que no he podido resistirme y me he hecho un auto-regalo de cumpleaños anticipado.



Angel food cake (o Bizcocho de claras, de toda la vida)

Necesitas:  una batidora eléctrica, una espátula y un molde especial para este tipo de bizcocho (que es de 18 cm de diámetro, alto y con un agujero en el centro)

Ingredientes:

- 9 claras de huevo
- 200 gr de azúcar glas tamizado
- 90 gr de harina tamizada
- una pizca de sal
- 1 cta. de cremor tártaro ( si no lo tenéis, no pasa nada, es un estabilizador de claras; ayuda a que no se bajen)
- 1 cta de vainilla en pasta, o extracto

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180ºC.
Ponemos las claras en un recipiente bien limpio y seco.
Añadimos el cremor tártaro, en el caso de tenerlo, y una pizquita de sal.
Montamos las claras a punto de nieve con la varilla eléctrica. Si tenéis un robot como yo, a velocidad media.



Una vez bien montadas, añadimos la vainilla y el azúcar glas, poco a poco ( a cucharadas)



Cuando hayamos añadido todo el azúcar, y el merengue forme picos, ya está listo. Podemos para de batir.



Ponemos la harina tamizada sobre el merengue, y con una espátula mezclamos bien, suavemente, con movimientos envolventes, hasta integrarla toda.




Vertemos la masa en el molde ( llenarlo hasta casi el borde). Aplanamos la superficie con la espátula y horneamos durante 35 minutos aproximadamente.


Pasado ese tiempo, comprobamos con un palito que esté cocido.



Una vez fuera del horno, lo volteamos y dejamos enfriar  boca abajo, apoyado en sus patitas.



Este tipo de bizcochos ha de enfriarse así, porque de otra forma podría bajarse.
También es importante que sepáis que no es bueno engrasar los moldes ya que no subirían de la forma adecuada. No hay que prepararlos.


Pasada una hora, más o menos, ya estará frió. Ya podemos desmoldarlo: para ello usad una espátula o cuchillo pegadito al molde, no al bizcocho, para separarlo.



Lo pasamos al plato, donde queramos presentarlo, y con ayuda de un colador, espolvoreamos azúcar glas.



Está francamente delicioso. Es muy suave, tierno y esponjoso. Y es muy ligero: no tiene colesterol, porque no lleva yemas ni nada de grasa, pero no os lo zampéis de una sentada, que nos conocemos!



Es ideal para el desayuno y la merienda.

Hasta el próximo dulce y...

Bon profit!!





P.d. La información  que os he ofrecido la he sacado , principalmente, del libro "La Biblia de los Pasteles" de Rose Levy Beranbaum, que me trajeron los Reyes Magos hace tres o cuatro años.