jueves, 26 de septiembre de 2013

Super Desayuno de Cumpleaños

Cuando alguien te dice: te voy a hacer un encargo para un cumpleaños, siempre piensas en una tarta... pues esta vez no: ha sido un DESAYUNO.

Me hizo mucha ilusión, pues me planteaba el reto de ser original (dentro de las mínimas posibilidades que te lo permite la primera ingesta matutina).

En lo primero que pensé fue: unas galletas con chips de chocolate.  Pero esto se me antojaba poca cosa, así que se me ocurrió que podría haber una segunda variedad de galletas:  unas ricas galletas de mantequilla. Pero aun así  me parecía que esto cojeaba....y para completarlo pensé hacer unos muffins de chocolate bien chocolateados.

La chica que me hizo el encargo (una amiga de mi hermano), me propuso ir un poco más allá. Ella esperaba que fuera un desayuno completo, y claro, esto incluye  su  zumo, la  leche con el cacao... y yo pensé, ostras!!!! y cómo hago yo para hacerle llevar esto....

Para más inri, la homenajeada se encontraba hospedada en un hotel de la capital, con lo que el encargo consistía en hacerle llegar dicho desayuno hasta el mismo...

Madre del Amor Hermoso!!!! En qué berengenal me he metido?

Mi mente empezó a echar humo, y el Whatsapp también!!! (- Gracias tecnología, me has salvado la vida. Yo que renegaba de ti y ahora me postro a tus pies-).

Y llegué a la conclusión: cómo le  llevaría el  desayuno, a alguien, a la cama? Pues la respuesta es obvia: en una bandeja. Dicho y hecho.

Así que me hice con una bandeja monísima, y una  estupenda taza para la leche y el cacao. Compré también unas pajitas, que creí adecuadas, ya que me basé en tonos azules ( por petición).




Sólo me faltaba liarme a cocinar...

La noche anterior dejé preparadas las galletas



Estas son , como podéis apreciar, las galletas con chips de chocolate,( o cookies). Que olían.....a gloria bendita.



 Una vez ya frías, las empaqueté para que se conservaran mejor


Y estas son las galletas de mantequilla.

Tras dormir unas pocas horas, me levanté a las ¡¡¡5!!!!! de la mañana  para que los muffins estuvieran tiernos y calentitos, me diera tiempo de preparar la bandeja, llevárselo a la cumpleañera... y no llegar tarde al trabajo!!!!!!

Muffins de chocolate (para un desayuno de cumpleaños)
(Basados en la receta del libro de pasteleria de Caroline Bretherton)

Ingredientes:

- 225gr de harina
- 60gr de cacao en polvo sin azúcar ( yo uso Valor, el de la lata metálica)
- 1/2 cta de levadura Royal
- 1/2 cta de bicarbonato
- 1 pizca de sal
- 115 gr de azúcar moreno
- 250ml de leche
- 6 cdas de aceite de girasol
- 1/2 cta de extracto de vainilla
- 2 huevos L
- 150gr de chips de chocolate

Elaboración:

Precalentad el horno a 200º ( así tendrán esa bonita forma puntiaguda).
Poned los moldes en la bandeja ( yo he utilizado unos para muffins, y no para cupcakes, porque son más grandotes, pero podéis utilizar los que queráis)
En un cuenco grande, tamizad la harina, la sal, la levadura, el cacao y el bicarbonato. Agregad el azúcar y los chips de chocolate. Mezclad bien.
En otro cuenco batir los huevos, el aceite, la vainilla y la leche.
Añadir la mezcla líquida  a los ingredientes secos  y mezclar con una espátula, con movimientos envolventes hasta conseguir una masa grumosa.
Llenad los moldes 3/4 partes de su tamaño y hornear unos 15 minutos o hasta que estén firmes al tacto.
Pasad los muffins a una rejilla y dejad enfriad, si os podéis resistir ¡¡¡¡¡cuidado que abrasan!!!!!!

Si os queda alguno, lo podéis conservar un par de días en un recipiente hermético, y si hacéis para un regimiento, los podéis congelar. Si los sacáis a la hora de comer, los tendréis listos para disfrutar de una merienda estupenda.



Perdonad que no hayan fotos del paso a paso, como es habitual en mí pero, con un ojo pegado todavía, no pensé  que esto lo podía compartir con vosotros.

No obstante, aquí tengo los mejores momentos del ensamblaje de la bandeja y sus elementos.



El resultado, en la rejilla mientras se enfriaban un poquito...

... y mientras tanto ( en otra habitación para no turbarme con el hechizador aroma de chocolate)...



Por supuesto, le hice una felicitación personalizada, cuyo contenido me reservo por privacidad, aunque el continente sí os lo muestro:



Y qué sería de un cumpleaños sin globos?  Por petición de la madre de la agasajeada, globo tendría su niña!!!




Poco a poco fue tomando forma

Y con la bandeja bien surtida, me aventuré hasta el hotelito en cuestión.

Llegué ( el recepcionista estaba al tanto de todo y se ofreció a llevarlo... pero quise entregarlo yo misma).

Subí hasta la habitación (eran las 8:15 am.) y llamé a la puerta.
 - ¿quien es? - me preguntó una voz queda
 - Es la Srta.  "X" ?? - y el silencio lo envolvió todo

Al cabo de unos minutos, plantada ante la puerta de la habitación "X", ocupada por la Srta "X",cargada con una bandeja llena de comida y con un globo al viento, volví a pensar en el berengenal en el que me había metido...   Tras dudar, estuve a punto de zamparme el contenido y marcharme con el continente bajo el brazo.  Pero no: tenía una misión: entregar el desayuno de cumpleaños, aunque fuera lo más raro que me había pasado hasta la fecha.

Me armé de valor, volví a llamar a la puerta y (ahora sí pude escuchar como unos pasos se acercaban) la abrió una adormilada chica, en pijamilla, con los ojos pegados por el sueño y cara de estupefacción, al tiempo.

 -¡¡Feliz cumpleaños!! - dije, sin pensar-


La chica, flipando en colores, tomó la bandeja con su Super Desayuno de Cumpleaños; di media vuelta y me marché.

Cuando salí de allí respiré aliviada ( al menos no me había llevado una bronca por haberla despertado, pensé)
Enseguida me whatsappearon que le encantó la sorpresa y que todo estaba riquísimo.

Bieeeeeeeeeeennnnnnn!!!!!! Di un salto mortal con tirabuzón desde mi trampolín imaginario), me subí al coche y me fui a trabajar.


Estas son las cosas que hacen la vida sea más interesante, más divertida.

Al principio me pareció una idea muy original, luego empecé a asustarme un poco, frente a la puerta de la habitación casi me da algo... Pero ahora, me alegro de haber aceptado el encargo y el reto de hacer algo distinto.

Gracias por haber confiado en mí, para esto.

Y lanzo un mensaje al infinito....... ¡Cómo me gustaría que alguien me preparara una sorpresa así!

Hasta el próximo dulce y...

Bon profit!!!!

martes, 27 de agosto de 2013

Tengo el corazón contento...

... y no se trata de la canción que popularizó Marisol. Es que lo tengo contento de verdad y cada vez más.

Hace un tiempo (el pasado año) unos buenos amigos de Guardamar me dijeron que se casaban...pues bien, hace un mes, aproximadamente,  otros buenos amigos, de Benidorm, han hecho lo mismo. Se casan! Y eso me pone el corazón contento.

Ya se que los tiempos han cambiado y que no hace falta firmar un contrato para quererse, pero soy una romántica, qué le voy a hacer.

Hubo un tiempo (remoto) en el que no me gustaban las bodas. Era algo así como una obligación que te imponían tus padres... pero ahora es distinto. ahora me invitan directamente a mí ( y a mi chico, claro). Ahora en las invitaciones no voy como "...y familia", sino con mi propio nombre, y eso cambia las cosas.
Ahora se casan mis amigos y es para mí un placer ser partícipe de su felicidad y sobre todo un honor que me tengan en cuenta para, algo tan íntimo como  es, su declaración de amor y compromiso.

Da igual dónde lo hagan, cómo lo hagan, lo importante es que se aman y quieren dar un paso más en su relación.

No lo puedo evitar.., se me pone el corazón contento cada vez que me dicen que se casan (ya han pasado por la Vicaría bastantes amigos...y los que quedamos por pasar, porque una servidora espera hacerlo algún día).

...Y cuando se me pone el corazón contento no puedo evitar acordarme de un postre que también me alegra el corazón, pero por otro motivo: su nombre hace que se dibuje en mi rostro una sonrisa. Y no me preguntéis por qué, porque ni yo misma lo se... simplemente me hace gracia.



CLAFOUTIS aux cerises
Del libro "Pasteles, pastas,galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados" de Caroline Bretherton

INGREDIENTES:

- 750gr de cerezas
- 3 cucharadas de kirsch (licor de cerezas)
- 75 gr de azúcar
- mantequilla para engrasar
- 4 huevos grandes
- 1 cucharada de vainilla
- 100 gr de harina
- 300ml de leche
- una pizca de sal
- azúcar glas para decorar

ELABORACIÓN:

Deshuesar las cerezas.



Ponerlas a macerar en un bol, con el kirsch y dos cucharadas de azúcar.



Dejar 30 minutos.
Precalentar el horno a 170º y engrasar un molde de 25cm de diámetro.



Tamizar la harina y reservar.
Colar el kirsch  sobre un bol grande. Reservar las cerezas.



Añadir al kirsch los huevos y la vainilla y batir bien hasta que se mezcle bien.



Agregar el azúcar y mezclar bien.



Añadir la harina poco a poco.



Verter la leche, añadir la sal y batir hasta que la mezcla sea homogénea.



Colocar las cerezas en el molde.



Verter poco a poco la mezcla, procurando no mover las cerezas.






Hornear de 35 a 40 minutos  o hasta que la superficie esté doradita.



Dejar enfriar sobre una rejilla, desmoldar y espolvorear con azúcar glas.




Esta tarta de origen francés  no deja indiferente a nadie: o no te gusta nada, o te encanta.
Pero sólo lo puedes saber si la pruebas, así que desde aquí te animo a que la hagas y... aprovecha, que la temporada de cerezas está a punto de acabar!



Por cierto, en un par de semanas nos vamos de boda... unos amigos de la Agrupación Musical de Guardamar se nos casan, también.
¡ Felicidades Vero y Antonio!


Hasta el próximo dulce y..

Bon profit!

P.d.: perdonad por estas "vacaciones bloggeras", pero he tenido ( y sigo teniendo) un agotador verano de trabajo y unos meses de julio y agosto repleto de cumpleaños, con sus respectivas tartas.

miércoles, 10 de julio de 2013

Gran día de patos

Todo el mundo conoce la expresión "tener un día de perros".
Tener un dia de patos podría ser esto: Pasar un día en el Parque Reina Sofía de Guardamar....




.... pero NO!!!!!!!!!!!!!

Tener un día de patos es....

Ese día tienes un presentimiento: HOY VA A SER UN GRAN DÍA. Y no te equivocas!
Todo empieza por la mañana. Te despiertas antes de tiempo, apagas la alarma, haces tu ejercicio de rutina y te metes en la ducha.
Coges el gel, se te resbala y te cae encima de los deditos del pie: Auuuuuuuu!! Aullas. Todo bajo control. Te enjabonas y Ayyyyyy!! te das en todo el codo, con el cierre de la ventana. Bueno, podría haber sido peor... Cuando vas a aclararte, va y se acaba el gas. Menos mal que es verano, si no... te congelas. Bueno, prueba superada.
Te vistes.
Te preparas el desayuno, te sientas y cuando vas a comerte el kiwi, el juguillo te salpica en esa camiseta blanca impoluta, pese a haberte puesto una servilleta en el regazo. Si es que no puede ser conmigo.... Continuas con los cereales y chaffff!!!! gota de leche chocolateada encima del pantalón. Menos mal, que no me había cambiado de ropa.
Te cambias  y te vas al trabajo.
Allí te encuentras con que al intentar abrir la puerta del comercio, parece que el mando no quiere ir. Después de varios intentos, accede y te deja comenzar tu jornada.
Pammmmmm!!!! Golpetazo en la cadera contra el pico del mostrador y moretón que lo atestigua.
Cliiiiinnnnnngggg!! Llaves que se caen de las manos.
¿Pero qué ocurre? Parece que hoy todo está embadurnado de mantequilla.
Segunda prueba superada

Por fin llegas a casa, a mediodía. Pones la olla al fuego con agua, aceite y sal. Destapas una lata de atún, la escurres. El agua empieza a hervir. Abres el armario y se te cae a la cabeza medio paquete de harina (menos mal, que era medio). Coges el bote de los macarrones y ves que está vacío. Tranquila, aun tienes los espaguetti de reserva. Ostras, no!!!!!! que ya los había gastado....total, que acabas tirando el agua por el desagüe. Coges un poco de lechuga, lo mezclas con el atún, e improvisas una ensalada, como puedes.
Tercera prueba superada
.
Por la tarde, idem. Vuelves al trabajo e intentas que esta vez no te caigan muchas cosas al suelo.  Piensas en envolverte en papel de burbuja para no darte más golpes....
Cuarta prueba superada.

Llegas a casa por la noche, te preparas la cena. Parece que todo ha vuelto a la normalidad. Menos mal!!!!
Recoges los platos y te pones a fregar. Crashhhhhhhhh!!!! Noooooooooooooooooooooooo!!!!! Mi bol del desayuno hecho añicos. Mis manos vuelven a estar "untadas en mantequilla".



Quinta prueba superada.
Te pones el pijama, medio temblorosa, a ver si pasa algo más.
y claro, no quieres ni pensar en la temida frase: "podría ser peor", porque claro, realmente PODRÍA SER PEOR de verdad.
Angustiada te metes en la cama, te pones una peli de esas que te dejan kao (cualquier comedia romántica soporífera) para conciliar rápidamente el sueño. y mientras  Morfeo se acerca a ti, recuerdas el presentimiento que tuviste al despertar. Hoy va a ser un GRAN DÍA..... sí, pero "DE PATOS".

 Para nadie que me conozca es un secreto: soy una patosa, pero lo de ese día, bate records:
Por supuesto, esta receta, es posterior. No me atreví a hacer nada más allá de mi "apreciada" rutina, por si las moscas....

Galletas de avena y chips de chocolate
(De un programa de Canal Cocina)

Necesitas: un bol, una varilla manual, una espátula o lengua de gato, una picadora eléctrica

Ingredientes:
- 230gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 200gr de azúcar blanco
- 230gr de azúcar moreno
- 300gr de harina
- 1 cta de extracto de vainilla ( el mejor que tengáis)
- 2 huevos L o 3 M
- 1 cta. de levadura química (Royal)
- 1 cta de bicarbonato
- 1/2 cta de sal
- 215gr de avena molida (yo he comprado copos de avena y los he molido)
- 120gr de chocolate negro rallado
- 250gr de "gotas" de chocolate

Elaboración:

Molemos la avena en la picadora y la apartamos.





Precalentamos el horno a 190º.
Ponemos la mantequilla en un bol y la batimos bien, con la varilla



Añadimos el azúcar blanco y el moreno y lo batimos bien. Seguro que se queda dentro de la varilla, pero no desesperéis. Si sacudís un poco, sale con facilidad la masa.



Añadimos la vainilla y mezclamos.



Incorporamos los huevos de uno  en uno integrando bien, antes de añadir otro.



Añadimos la harina tamizada junto la sal, la levadura y el bicarbonato.



Lo mezclamos bien, con la espátula.



Añadimos la avena y la integramos.



Añadimos el chocolate rallado.



por últimos añadimos las gotas de chocolate.



Colocamos un papel vegetal en la bandeja del horno.
Hacemos unas bolas del tamaño de una nuez, o un poco mayor y las colocamos bien separadas. Colocar nueve bolitas por bandeja, es lo mejor.



Horneamos durante 15 minutos o hasta que estén doradas.



Dejamos enfriar en una rejilla y....ya nos las podemos comer.




Amig@s, recordad esto: cunado tengáis el presentimiento que va a ser un gran día..... volved a acostaros, fingir alguna enfermedad, no os levantéis... podría pasaros como a mí y tener UN GRAN DÍA DE PATOS.

Hasta el próximo dulce y....

Bon profit!!!!



domingo, 30 de junio de 2013

Un helado, por favor!!

Con este calor que está empezando a hacer, lo único que apetece es tomarse algo fresquito.
Aunque el helado lo podemos encontrar en cualquier momento del año, es ahora cuando más  lo valoramos.



Atrás quedaron los años en que sólo podíamos disfrutar de él en verano. Estábamos deseando que llegara la Semana Santa para que abrieran las heladerías, y con ellas estos pedacitos de felicidad que podías degustar en tarrina, en barquillo o en vaso.

De entre los helados de barquillo (si, barquillo, soy una golosa, qué le voy a hacer), el que más me gusta es el de pistacho, pero entre los granizados, no me puedo decidir. Depende del momento, aunque casi siempre pido horchata de chufa ( la de almendras también está muy buena)

Que me perdonen las horchatas envasadas en brick, o aquellas concentradas que tienes que mezclar con agua, pero  la mejor del mundo es esa que sólo puedes encontrar en la heladería. Tan granizada, tan fresquita, con ese sabor tan, tan intenso ......qué bo!!!


Sabores de helado hay un sin fin; tantos como tu mente pueda imaginar.  Cada año crean nuevos (creo que hay incluso hay  de paella), pero yo me quedo con  los sabores de siempre: pistacho (of course), chocolate, turrón, fresa, limón,  mantecado y tutti-frutti.
Qué fácil era pedir un helado cuando la carta de sabores se limitaba a 8 o 10. Ahora tienes que ir  media hora antes para decidir cuál escoger. O,  si tienes suerte, hay cola, y te da tiempo a  pensártelo.

De momento, y sin pensarlo dos veces me apetece una horchata, y ¿qué mejor que unos fartons que es el maridaje perfecto?

FARTONS caseros
(salen unos 20 o 24)

Necesitas: Un bol, un rodillo, papel vegetal y un pincel de repostería

Ingredientes:

- 500gr de harina de fuerza
- 150gr de azúcar
- 120gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 50gr de levadura prensada (la de panadero, que decimos)
- 50ml de agua tibia
- 3 huevos M

Para el glaseado: azúcar glass y un poquito de agua.

Elaboración:

Deshacemos la levadura en el agua tibia.



En un bol ponemos la harina, tamizada y hacemos un hueco en el centro. Añadimos los huevos,




la mantequilla,




  el  azúcar y la sal,



y amasamos bien.


Añadimos la levadura y amasamos hasta integrar todos los ingredientes.



Trabajamos la masa sobre una superficie enharinada. Si es necesario añadir agua, o harina. Como la masa me ha quedado un poco pegajosa, le he añadido una poco más de harina, y en vista que no conseguía que no  se pegara, le he puesto un poco de aceite de oliva.



Formamos una bola y la ponemos en un bol, la tapamos con un paño y la dejamos en un lugar cálido y libre de corrientes de aire, para que duplique su tamaño.



Una vez la masa haya alcanzado el volumen deseado,  hacemos bolitas de unos 45 a 50 gr  y con un rodillo las extendemos. Deben tener unos 20 cm de largo.



Enrollamos la masa formando un cilindro y la dejamos sobre una bandeja de horno ( cubierta con papel vegetal).



Dejad un poco de separación entre cada farton, pues crecen y se pueden pegar unos a otros. Cubrimos con un paño y los dejamos crecer un poco (unos 10 minutos).
Mientras esto ocurre, precalentamos el horno a 180º



Una vez hayan duplicado el volumen, los cocemos en la parte central del horno, durante 10 o 12 minutos. Si os gustan más doraditos, los podéis dejar un poco más.



Los sacamos del horno y los dejamos enfriar, aunque se pueden glasear, todavía, tibios.



Para preparar el glaseado, solo tenéis que poner un bol bastante azúcar glass y un poquito de agua. Debe quedar muy, muy espeso, con la textura de la pasta de dientes. Si se queda muy duro, añadir agua; si queda muy líquido, añadir más azúcar. (Es lo que hay).



Con un pincel los pintamos con el glaseado


Y ya están listos para devorar!!!!!



 La horchata y los fartons son el tándem perfecto.



Y son la merienda perfecta para las calurosas tardes de verano.



Haced estos fartons y ya me contareis. Seguro que se acabó el comprarlos envasados.

Los que tengáis vacaciones, disfrutadlas, y los que no, como yo....pues disfrutad igualmente del verano, que con estos días tan largos se puede aprovechar para hacer mil cosas.

A todos los adolescentes os aconsejo que leais un libro que, en su momento, me encantó y me hizo pasar un verano muy entretenido: Tot l´estiu per davant.
A los más mayorcitos os recomiendo El último Catón, de Matilde Asensi.

Por cierto, el blog ha cumplido 1 año. Cómo ha pasado el tiempo. Muchas, muchas, muchísimas gracias por seguir al pie del cañón!!!!!!



Hasta el próximo dulce y...

Bon profit!